06 julio 2006

Motivaciones en El Anaconda

Puede parecer que en este momento estamos saturados de información sobre deportes de motor, pero la causa de esta sobreexposición mediática, el éxito de los pilotos españoles, es la misma que provoca que las noticias sean insustanciales. Para la opinión pública la Fórmula 1 es circunstancial, porque ... ¿dónde estaban esos millones de espectadores antes del primer podio de Fernando Alonso?.

Han sido muchos años siguiendo las carreras, subordinadas a otros eventos, soportando penosos comentaristas, buscándonos la vida cuando las televisiones decidieron que no compensaba comprar los derechos: los seguidores de la F1 hemos sido unos proscritos.
Ahora radios, periódicos y televisiones han pasado de la diminuta reseña con la clasificación a grandes coberturas, que llegan a las más pequeñas curiosidades (principalmente se basan en ellas), y recorren la historia como si realmente supieran quién es Alain Prost.
Puede parecer un esfuerzo digno de elogio, y en un principio nos alegró a todos los que, durante años, sólo recibíamos información durante la carrera y poco más; pero, de nuevo, respecto a lo esencial de la competición precisamente Le Professeur podría dar unas cuantas clases.
Desde la austeridad de los primeros años de Telecinco y La 2, a la actual explotación intensiva, de nuevo en Telecinco, con el fenómeno Alonso, hemos sido víctimas de los que El Capo Briatore calificó como "los asnos de la prensa española", citado por aquel lamentable locutor llamado Jesús Fraile (tranquilos, no os riaís el resto: más adelante tendré para todos).
Los periodistas, en general, no saben nada de casi ningún tema, sus crónicas suelen estar vacías; pero los periodistas "deportivos", en concreto, sólo saben hablar de fútbol, y son especialistas en vender humo. Si alguien no lo cree, que coja un periódico de fútbol deportivo y vea cómo la información de F1 es básicamente una compilación de comentarios y declaraciones sobre Fernando Alonso.

No sé dibujar, no toco ningún instrumento, hablo dos idiomas y no tengo ningún don artístico. A la gente como yo sólo nos queda expresar nuestra opinión para canalizar nuestra creatividad.
Quiero escribir sobre lo que he visto en carrera, de lo que me ha parecido el fin de semana, sin fanatismos, sin la odiosa Alonsomanía, y fijándome en lo importante, divirtiéndome con las pequeñas anécdotas, escribiéndolo, en definitiva, todo, pero sin excesos. Existen más cosas además de este apasionante deporte.

Por esa razón, con ánimo de oxigenar un poco el ambiente, quiero comentar las películas, libros, músicas, programas, exposiciones y juegos que más importantes me han parecido, que más me han influido o que, simplemente, merecen una reseña. Generalmente mis recomendaciones culturales son muy aceptadas y si puedo utilizar esta capacidad para entretener, enseñar o descubrir algo apetecible para alguien, me sentiré muy satisfecho.

A los que seguiréis viendo la Fórmula 1 cuando se retire El Nano, a los que os gusta ver películas brillantes, a los que os querríais bañaros en el Eau Rouge de Spa, a los que os encanta descubrir canciones raras, a los que podríais recorrer con los ojos cerrados las calles de Montecarlo, a los que habéis grabado en vuestra mente una frase de un libro, a los que os levantáis cuando veis a un Doctor convertirse en leyenda, a los que escuchais música en el rugido de unos cilindros en V.

A todos, bienvenidos a bordo.

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