31 julio 2008

Briefing - Hungaroring 2008

La ardiente ratonera que alberga el Gran Premio de Hungría es para Ferrari un laberinto en el que Flechas de Plata aguardan.
Tras acumular varios desastres consecutivamente, repartidos por toda la estructura, la Scudería afronta una pista en la que el calor extremo y la ausencia de curvas rápidas teóricamente favorecen las características de los Rayos Rojos; la historia reciente, para hacer crecer aún más la preocupación en el equipo, indica que los favoritos son los McLaren.

Parece improbable, salvo desastre en clasificación, que nadie pueda acercarse a Hamilton: está demostrando Felipe Massa que le cuesta mantener el nivel durante todo un Gran Premio - y este se hace eterno - y Räikkönen se está deshaciendo como un par de cubitos de hielo en la barandilla de un yate.
¿Será Kovalainen capaz de ayudar a su compañero? Teniendo en cuenta que la pista exige constancia, Lewis puede considerarse solo ante el peligro.

Precisamente la aburrida regularidad de Hungaroring puede ayudar a Webber y Trulli a recuperar el ritmo perdido en las recientes carreras, llenas de incidentes; parecen la mejor apuesta para los puntos, zona en la que últimamente ha habido irrupciones estelares, muy puntuales, de Honda y Toro Rosso.
El trazado nivelará la situación en Renault, rival directo de Toyota y Red Bull: el reducido riesgo de un Gran Premio imprevisible hacen caer el valor de Piquet, mientras que la falta de puntos de adelantamiento disminuye las probabilidades de que Alonso ceda la posición.
La mayor parte de los equipos estarán pendientes de acabar la carrera, preocupados por la refrigeración.

Y entre todos BMW, en su pequeña y personal crisis.
Era impensable a principio de temporada considerar que hay problemas con los resultados actuales; pero la imagen desde el arranque ha sido tan buena que ver a Kubica fuera del podio provoca conjeturas acerca de que algo no va bien.
Los monoplazas han reducido su rendimiento - quizá sería más correcto decir que han adoptado el nivel esperado - y ya no brillan, plantando cara cuando la ocasión lo permitía a McLaren y Ferrari.
La solidez necesaria en Hungaroring es la motivación perfecta para que Robert Kubica recupere totalmente el ritmo competitivo que le colocó en cabeza del Campeonato del Mundo.


La clasificación, aparte de servir como termómetro de la enfermedad de Ferrari, ha servido para convertir al habitualmente mediocre Timo Glock en la estrella del día.
La primera sesión auguraba una jornada gloriosa para Toro Rosso, colocando ambos STR3 por delante de Coulthard. Sin embargo el protagonismo lo ha tomado rápidamente Glock, que a una sola vuelta permanecía por delante de los dos Ferrari, sólo superado por McLaren: un buen resumen del resto de la clasificación. Cuando los Rayos Rojos consiguieron recuperar su puesto natural, Trulli de nuevo les arrebató el tercer puesto.
Sutil aumentaba la vistosidad de Q1 con una salida por la transitada escapatoria de la Curva 14 que le obligó esquivar por muy poco el muro de la recta principal.
La noticia se trasladaba a BMW: Kubica apenas alcanzó el octavo puesto y Heidfeld se encontraba en el límite de la eliminación; en su última oportunidad Nick se encontró con Bourdais, que le condenó a ser sobrepasado por Button y Rosberg a la vez que conseguía una sanción segura.
Por otra parte el intento de Ferrari de salvar la imagen participando en la parte final fracasó para Räikkönen, incapaz de superar a Timo.

La segunda sesión ofreció más de lo mismo para preocupación seria de Iceman, que en competición directa con Glock volvió a quedar por detrás. Incluso Hamilton hizo un registro peor que el del Toyota, especialmente brillante en el segundo sector; en consecuencia era el turno del despertar de Massa, primero y único delante de Timo.
En la última vuelta Coulthard, Piquet y Bourdais estaban por debajo del pase con sus compañeros clasificados. Vettel parecía capaz de alcanzar con solvencia Q3, superando su propio tiempo para ponerse noveno; pero Nelsinho y el temporalmente desplazado Webber le hundieron definitivamente.

Los Toyota ocupaban el sitio de BMW, a pesar de que el reglaje de Trulli no era tan bueno como el de su compañero y existía una gran diferencia de rendimiento; una de las causas fue la tremenda frenada de Kubica en la Curva 12 que le dejó el neumático plano.

La ronda definitiva, iniciada con los Toyota solos sobre la pista, permitía ver con claridad la diferencia entre Jarno y Timo, con su set up perfecto y medio segundo de ventaja.
La irrupción del resto dejaba a Hamilton líder y, otra vez, a los Ferrari por detrás de Glock; Kubica, a pesar de intentarlo, seguía lejos del ritmo de cabeza.

La vuelta óptima recuperaba a Kovalainen, de noveno a segundo, y suponía el fin del dominio Toyota. Massa y Hamilton competían por la pole en el que debía ser un final trepidante hasta el decepcionante segundo parcial de Felipe: el resultado, la confirmación de la catástrofe de Ferrari y Lewis batiéndose a sí mismo. En su última oportunidad, cerrando la segunda fila, Kubica consiguió la cuarta plaza.

La previsión, salvo catástrofe natural o intervención divina, es una victoria aplastante de Hamilton.
Sencillamente Lewis y McLaren no tienen rival; el gran rendimiento de las Flechas de Plata era previsible, pero no que sus rivales ofrecieran tan poca resistencia.
Massa ha estado puntualmente por delante de Hamilton al final de Q2, así que la única opción de Ferrari sería la mejor salida de la temporada: el coche tiene un ritmo peor el McLaren, el circuito es una calle de un sólo carril y Hamilton vive un estado de iluminación. Si Kovalainen responde - y podría hacer algo muy interesante en el carrusel de Hungaroring - los Rayos
Rojos no tienen nada que hacer.

Y ahí está Räikkönen, sexto por detrás de Glock, el síntoma más visible de lo que ocurre dentro de la Scudería.
Iceman seguramente superará a Timo y peleará en la primera vuelta con Kubica, pero el resultado de la clasificación ha ido claramente más allá de un coche de segunda fila descargado en Q3: durante toda la jornada Kimi ha sido claramente incapaz de superar al Toyota, y aunque su compañero no haya estado especialmente inspirado, ha dejado a la vista su bajo estado de forma y algunas carencias del F2008; no sólo queda descolgado para conseguir un buen resultado en el Gran Premio, también podría despedirse del Campeonato del Mundo.

La remontada, una vez más, queda en manos de Nick Heidfeld; tan acostumbrado a clasificar mal se podría encontrar en su salsa si no fuera por la imposibilidad de adelantar en Hungaroring. Defender el orgullo frente a Toyota queda en manos de Kubica, que por poco se deja comer por el impresionante ritmo de Glock.
El espectáculo, con toda probabilidad basado en las estrategias, se centrará en una batalla por puntos muy interesante, entre Webber, Alonso y Trulli, tres pilotos que han sido algo irregulares en los últimos Grandes Premios pero de los que se puede esperar lo mejor, sobre todo en el caso de Jarno, revitalizado por el TF108.

No pierdas de vista a Toyota, a Kovalainen, la Curva 14, a Räikkönen y las estrategias.

9 comentarios:

J. ARCE dijo...

Mira que había gente que decía que la pareja de pilotos de Ferrari era floja y no los escuchamos. Yo pensaba que ganarían con la gorra(y creo que ellos también). Se han dormido en los laureles y lo están pagando. Esperemos que despierten.
Respecto a BMW no creo que hayan bajado de nivel. Simplemente McLaren ha dasdo un salto espectacular y Ferrari está a la misma distancia que a principio del año. Renault no lo veo como rival de Totoya y Red Bull, sino de Honda y Force India(estoy exagerando un pelín, pero poco falta). Esperemos una carrera entretenida. Si no, siesta.

Hiarbas dijo...

Esta es una prueba de fuego para Ferrari, antes del descanso veraniego. En Silverstone alegaron un septup horrible para la lluvia. En Alemania que las temperaturas bajas perjudicaron a sus neumaticos. Ahora no llueve y hace calor. Es la hora de las balas rojas, es la hora de Kimi, o de lo contrario la crisis que negaba Montezemolo (a lo Zp) se convertira en realidad y no creo Hamilton falle como el año pasado ¿o si?

Saludos.

David dijo...

El desastre de Ferrari es tan evidente que sólo los miembros de la Scudería no lo reconocen.

Hamilton, si mal no recuerdo, ganó el año pasado, así que las cosas se ponen muy complicadas en Ferrari, especialmente si se quedan sin sus imaginativas excusas (cada vez que Massa mete la pata, el gabinete de prensa nos sorprende con algo).

Nicolás Balzary dijo...

Estupendo Blog,

David ¿crees que Ferrari se acercará a McLaren o por el contrario el tíulo de Halmiton está en el bolsillo?

Si en Hungría continua la distacia en Maranello saltarán todas las alarmas.

Un saludo.

David dijo...

Ferrari se acercará a McLaren, seguro.
De hecho creo que los últimos resultados tienen un componente muy importante de demérito del trío Räikkönen - Massa - Domenicalli

Nicolás Balzary dijo...

David,

Creo que se habla poco pero las bajas temperaturas benefician a MACLAREN y perjudican a los FERRARI y tambien al R28.

Este finde veremos...

J. ARCE dijo...

Tengo una idea que podría beneficiar a Ferrari: las llantas calentables. Un dispositivo dentro de las llantas calentaría el aire o la llanta dependiendo de las necesidades. Suena a broma peor creo que no es una mala idea. De hecho iba a hacer un post con esto el día de los inocentes pero tengo una idea aún mejor para ese día.

Hiarbas dijo...

Miedo me das j.arce!

David dijo...

Bueno, J., aparte de la dificultad de regular de forma dinámica la temperatura de la llanta, y que en el fondo el calor siempre es perjudicial (sólo es necesario en la banda de rodadura del neumático), se necesitarían sensores y actuadores.

El Artículo 8 del Reglamento dice que los dispositivos electrónicos están regulados por la FIA, que suministra el Standard ECU.