16 octubre 2008

Briefing - Shanghai 2008

Con la situación muy parecida - más de lo que se esperaba - a la que había antes del Gran Premio de Japón, pero a falta de una sola carrera, Shanghai debe ser el escenario decisivo del Campeonato del Mundo, especialmente para McLaren.
Puede que Kubica necesite la conjunción astronómica que le permita llegar con posibilidades a Interlagos, o que Massa de la vuelta a las posiciones, pero son las Flechas de Plata las que en realidad se juegan el Campeonato del Mundo sobre esta pista, los únicos que pueden salir del Gran Premio de China con el título.

En las circunstancias normales de esta temporada, Hamilton lo tendría todo hecho: primera fila para salir + despiste de Ferrari = puntos necesarios.
Sin embargo Monte Fuji ha tocado severamente la moral del equipo, con los sucesos del año pasado aún muy frescos en la memoria. Si ésta fue una alarma y Lewis consigue vencerse a sí mismo y a la presión que se le come cuando sólo le falta plantar la bandera en la cima de la montaña, será campeón.
Shanghai cuenta con varias curvas rápidas y estará sometido a una temperatura bastante baja: si McLaren no sale vencedor del circuito puede dar el título casi por perdido, espec
ialmente si los nervios son los culpables.

Mientras que en BMW mantener la oportunidad pasa por un desastre como el del último Gran Premio - si Hamilton puntúa Kubica no tiene nada que hacer -, Ferrari depende exclusivamente de sí mismo y de la labor de equipo.

Aunque quepan otras combinaciones, para superar a McLaren sin estar a su merced Massa debe ganar y además Räikkönen está obligado a trabajar duro para quedar por delante de Hamilton. La exigencia es muy alta, y su objetivo final es, en cualquier caso, Interlagos, por lo que los Rayos Rojos se sumergen en esta lucha que está siendo más psicológica que tecnológica al final de la temporada, sabiendo que queda la mitad del trabajo por hacer.
Si los neumáticos no responden o Massa tiene una de esas carreras, al equipo Ferrari sólo le queda confiar en la suerte para minimizar daños.

El renacer de Fernando Alonso y Renault - que puede pagar la próxima temporada, por no estar completamente centrado en el futuro como sus rivales - tendrá una importancia fundamental si se mantiene al mismo nivel competitivo. Exactamente lo mismo que se puede decir de Kovalainen, el hijo perdido de McLaren, que con el rendimiento adecuado podría regalar el título a su compañero.
Cada piloto con posibilidades de ganar el Gran Premio es una losa sobre Felipe Massa, más que una ayuda para abrir distancias con Hamilton.
El beneficiario final de una lucha muy intensa puede ser Kubica, en manos del azar y de la ineptitud de sus rivales - descontando su gran enemigo: el plan maestro de Mario Theissen.

Demasiada irregularidad para que Toyota intervenga y demasiada zona técnica para que Toro Rosso tenga algo que decir, pero contribuyen a la que, si Interlagos no se hace con el honor, será la carrera con más tensión de la temporada: el Gran Premio de China.


La clasificación ha tenido un protagonista inesperado, el gran perdedor de la jornada: Robert Kubica.
La primera ronda ha demostrado la buena adaptación del Toro Rosso a las rectas de Shanghai, sector en el que Vettel ha recortado medio segundo a sus rivales, y a pesar de ceder ante Räikkönen la primera posición, en su segunda vuelta superó a Iceman y Kovalainen.
Los Renault sorprendían al colocar a Piquet tercero, mientras que los problemas de Kubica se hacían evidentes: en zona de eliminación y su compañero entre los diez primeros - situación similar a la de Trulli, justo en el límite. Con el tiempo cumplido Jarno consiguió subir lo suficiente y Robert pasó por la mínima, hundiendo a coulthard.
En la zona de mejores tiempos malísimas noticias para Ferrari, más allá de la primera posición de Hamilton: Kovalainen se hacía con el segundo sector gracias al excelente ritmo del McLaren en las curvas rápidas, colocándose detrás de su compañero.

La segunda sesión ha roto la rutina de la temporada en la conquista sucesiva del primer puesto; han ido quitándoselo mutuamente, en orden, Räikkönen, Kovalainen y Massa, pero al llegar el turno de Hamilton un error le ha dejado entre Vettel y Alonso, que han brillado respectivamente en el segundo y primer sector.
La situación en Toyota se ha dado la vuelta, con Trulli asegurándose llegar a Q3 y Glock eliminado; aunque en Renault ha sido más inexplicable, porque Piquet es irregular hasta en una misma jornada, con sólo minutos de diferencia.
Kubica ha mejorado levemente - en cualquier caso lejos de su compañero, sexto - pero no ha podido superar los problemas de subviraje y ha terminado haciendo compañía a Timo y Nelsinho, cerrando casi compeltamente su carrera hacia el título.
En su último intento, Hamilton ha sido el único en salir a mejorar y de nuevo se ha hecho con la primera posición.

La ronda definitiva parecía tomar un claro color rojo: Räikkönen primero, a medio de segundo de Lewis y Felipe - que ha quedado por delante - con Webber entre medias. La intervención de Kovalainen cambió el guión al lograr el mejor tiempo antes de la vuelta óptima.

Iceman empezó a batir a Heikki, pero perseguido tan de cerca por Hamilton machacando sus tiempos - especialmente en el segundo sector - que la pole no le ha durado más que unos segundos. La esperada reacción de Massa se ha quedado en un discreto tercer puesto.
Webber ha perdido su posición de líder del segundo grupo - descartada de entrada por su sanción de diez posiciones al cambiar el motor - frente a Fernando Alonso, que se ha alzado hasta ser cuarto, por delante de Kovalainen y su decepcionante última vuelta.

La previsión es una victoria disputada entre Hamilton y Massa, bajo la evidente influencia de las órdenes de equipo en Ferrari.
Lewis basará sus opciones en el ritmo del McLaren, en su excelente apoyo en curvas rápidas, mientras que Felipe debe apoyarse en la estrategia; es discutible un plan predefinido por Domenicali viendo el comportamiento de los Rayos Rojos a lo largo de la clasificación, así que el mal menor para la Scudería sería un segundo puesto.
Si no existen complicaciones externas, que han sido demasiado abundantes esta temporada, la carrera debería estar decidida al final del segundo stint; y todo apunta a que más que los repostajes el momento crítico será la primera vuelta: si Räikkönen se pone delante la ventaja de dos a uno debería ser decisiva; si Hamilton mantiene su posición abrirá un hueco enorme.

La agresividad del momento, y los contactos que como consecuencia pueden producirse, puede ser todo lo que necesita Fernando Alonso para llevar el Renault al podio en medio de la guerra por el Campeonato del Mundo.
El deslumbrante rendimiento en los últimos Grandes Premios y la capacidad de El Nano para aprovechar la más mínima oportunidad son las características idóneas para esta carrera tan tensa, aunque evidentemente queda a expensas de los errores de los equipos punteros.

A la vista de la capacidad de Vettel para afrontar con suficiencia las zonas más complicadas, y de su regularidad sobre Heidfeld, el Toro Rosso puede acercarse a la cabeza, objetivo para el que Sebastian debe concentrarse en la salida.

Kubica más que una remontada necesita un auténtico milagro para terminar el Gran Premio de China con opción al título.
No sólo es la diferencia de posiciones y la concentración de Hamilton y Massa: sencillamente el BMW no ha respondido y paga un grave error en los reglajes; así que descontando una estrategia a una parada con un incidente oportuno y una catástrofe en las primeras posiciones, lo más seguro es que Robert esté desmotivado y ni siquiera alcance la zona de puntos.

El espectáculo, sin duda, estará en cabeza, en la lucha por la victoria y por el Campeonato del Mundo: las dos larguísimas rectas son el espacio para los adelantamientos, dónde se pueden producir duelos decisivos, mientras que las retorcidas curvas serán las que pongan a prueba la tensión de los pilotos, y puede que sean el punto en el que se decida la carrera.

No pierdas de vista a Ferrari, a Vettel, la Curva 14 y a Hamilton.

5 comentarios:

El Hechicero dijo...

Con lo de que es técnico como para esperar nada de Toro Rosso no estoy de acuerdo. Creo que los pilotos d Toro Rosso pueden dar guerra por un tubo.Vettel ya ha demostrado que es fino y Bourdais tiene clase, pero... si continúa el año que viene, ójala, seguro que lo demostrará.

Por otro lado, creo que al final Hamilton ganará por la mínima el mundial y en Interlagos.N ose, me da esa sensación...

El Hechicero dijo...

Por otro lado, se puede planear ser competitivo ,pero no ser cam,peón. Creo que Theissen ha perdido una oportunidad este año, aunque es fácil decirlo ahora, creo que a todos se nos quedó esa sensación cuando ,tras ganar en Canadá, decidió olvidarse de esta temporada para preparar la próxima.

J. ARCE dijo...

Es cierto que a principio de temporada todos pensamos que ésto iba a ser un paseo militar para Ferrari, pero ya ves, aquí tenemos a Lewis a punto de proclamarse campeón si consigue alejarse de Massa, algo no demasiado difícil. Es todo tan impredecible que lo de Kubica no suena tan descabellado. Vamos a pasarlo bien(mierda, no tendría que haber escrito esto. He gafado la carrera).

Manuel dijo...

después de la rueda de prensa de ayer a mi no me extrañaría que hamilton engranara la marcha atrás en la salida con todos los nervios que lleva... ¡coño se me olvidaba que no tienen marcha atras¡... bueno como si eso fuese un impedimento para hamilton

en serio, creo que las cosas están para una carrera loca de principio a fín especialmente en lo tocante a Hamilton, no hay más que recordar que en Japón falto por completo de presión a poco más la lia con tal de desdoblarse de Alonso

David dijo...

Los monoplazas de Fórmula 1 sí tienen marcha atrás; otra cosa es que les resulte más rápido hacer un trompo que maniobrar, o que les metan en el box con tracción "manual".