07 octubre 2006

Briefing - Suzuka 2006

Japón, una de las potencias dentro de la Fórmula 1 con proveedores de neumáticos y escuderías, celebra su Gran Premio en el Circuito de Suzuka, que por última vez lo acoge en exclusividad.
A partir del año que viene se alternará el Gran Premio de Japón entre Suzuka y Monte Fuji.

La situación a estas alturas del Campeonato del Mundo está bastante clara, y hay pocas cosas que decidir a falta de dos carreras, aunque una de ellas es el primer puesto, apretado al máximo con el empate entre Michael Schumacher y Fernando Alonso.
La presión en Suzuka la tiene El Nano, que tendrá que quedar obligatoriamente delante de Zapatero si quiere tener opciones reales de ganar el título en Interlagos, corriendo en un circuito Bridgestone. De hecho existe la posibilidad de tener decidido el ganador en Japón, si se diera una victoria de Schumacher sin que Alonso consiga puntuar, algo que no es descartable en absoluto, ya que la victoria de Michael se da casi por segura.
El otro punto interesante, donde todavía queda pelea por la clasificación final, es el cuarto puesto en el Mundial de Pilotos, con 6 puntos de diferencia entre Trulli, Fisichella, Massa y Räikkönen.
Menos definitivo resulta para el Mundial de Constructores, que se decidirá en Brasil, puesto que en las posiciones aún en disputa la diferencia de puntos es mínima entre Renault - Ferrari y BMW - Toyota.

El circuito de Suzuka es un trazado muy viejo que, como otros históricos, ha tenido que ser remodelado para aumentar la seguridad. Muchas de sus curvas han reducido su forma aguda, para crear una zona más amplia en previsión de posibles salidas de pista, y se ha intentado retirar en lo posible la pista de los muros.
Aún así, y a pesar de que resulta casi imposible adelantar, la disputa del Gran Premio de Japón en Suzuka suele ser muy divertida, acorde con el parque de atracciones que rodea el circuito.
A los pilotos les encanta Suzuka, un circuito donde lo más importante es la habilidad, lleno de curvas complicadas y pensado para propiciar errores; esencialmente es un trazado técnico, por lo que conocer el circuito, haber corrido muchas veces y conocer sus pequeños detalles, supone una ventaja muy grande.

Desde el punto de vista técnico lo principal son los neumáticos, para afrontar los cambios de dirección, que se hacen a gran velocidad, aunque es recomendable perder algo de grip para conseguir una conducción estable. Será precisamente el rendimiento de los neumáticos el que marque los límites del monoplaza y aquí, en su circuito de pruebas, Bridgestone tiene ventaja.
De hecho la característica principal de Suzuka es la velocidad media, muy alta. Los frenos apenas sufren en el circuito, siendo uno de los que menos los desgasta, lo que da una idea clara del planteamiento de los ingenieros, que establecen un set up en consecuencia.

En primer lugar el motor es llevado al límite, dado que la influencia de unos pocos caballos más es grande, estimada según Pascal Vasselon, de Toyota, en 0,17 segundos por cada diez caballos. La mecánica sufrirá en consecuencia y seguramente se producirán abandonos debidos a motores exhaustos.
La potencia, los componentes al límite y la poca importancia del frenado hace que sean críticas las chicanes, que obligatoriamente se hacen lo más rectas posibles y que agitarán los monoplazas provocando un riesgo tan grande de accidente como de avería. Es en ellas donde se notará qué escudería ha conseguido mejor maniobrabilidad sacrificando, como se ha indicado antes, parte del grip de los neumáticos logrando, por otra parte, ganar algo de tiempo por vuelta.

La clasificación ha sido la esperada, en líneas generales, descontando que dentro de lo previsto se daba por sentado algunos resultados poco habituales, condicionados por el poderío Bridgestone en casa.
La primera ronda ha evidenciado la fortaleza de los habitualmente más débiles gracias a su proveedor de neumáticos. Nada más empezar Sakon Yamamoto se ha salido, acabando contra el muro, aunque este incidente no ha tenido mayor repercusión.
Hasta el último momento pilotos como Mark Webber estaban eliminados, logrando su paso en el último momento: es el caso de El Almirante. Finalmente ha quedado fuera David Coulthard, dando la sorpresa Christijan Albers que ha colocado su Midland en la siguiente ronda con holgura.
La segunda tanda ha sido la de los resultados sorprendentes, aunque aparentemente discurría con normalidad. A falta de un minuto Rubens Barrichello, Robert Kubica, Mark Webber y Pedro Martínez de la Rosa estaban entre los eliminados, y de ellos se esperaba la última vuelta al máximo para pasar el corte, como suele ocurrir. Han empezado a moverse dentro y fuera de la zona de clasificados, y hasta bien cumplido el tiempo no estaba decidido el resultado, bastante poco habitual. Kubica y Webber quedaban fuera, mientras que sus compañeros pasaban, Barrichello conseguía entrar entre los diez primeros y ambos McLaren quedaban fuera de forma decepcionante.
Lo más destacado, además de la caída de las Flechas de Plata, ha sido el pase de Nico Rosberg; un resultado muy brillante para un novato, teniendo en cuenta el rendimiento pobre de Williams esta temporada.

La última ronda ha empezado con una de esas absurdas salidas desde el pit lane, aunque quizá por la previsión de lluvia estaba algo más justificada, con los equipos buscando su mejor vuelta lo más descargados posible pero con la pista en las mejores condiciones.
El viento en Suzuka era bastante fuerte, por lo que las entradas a por neumáticos nuevos se han producido a media sesión.
Los mejores tiempos han variado entre Honda y Toyota, buscando la pole en casa con estrategias poco favorables de cara a la carrera, como por otra parte se esperaba, aunque Honda ha renunciado pronto a esa competencia quizá buscando equilibrar los resultados del fin de semana.
A pesar de la rivalidad publicitaria Michael Schumacher ha mantenido casi toda la ronda el primer puesto, bastante por encima de los Renault, que han mejorado notablemente en su útima vuelta.
Cuando parecía decidido ha sido Felipe Massa el que ha quitado la pole a Zapatero, que finalmente ha quedado segundo, y han dejado justo detrás de ellos a los Toyota, presumiblemente muy descargados, que han robado la segunda línea a los Renault.
Los cuatro primeros puestos han sido para Bridgestone.

El Gran Premio de Japón se presenta de cara para los Rayos Rojos, que tendrán unos tapones de lujo con Toyota, aunque probablemente éstos tengan que realizar su primera parada muy pronto. Si la carga de combustible es la prevista, dado que cuentan con la ventaja de los neumáticos, a lo mejor pueden dar una sorpresa Jarno y Ralf, lo que cambiaría notablemente el planteamiento.
Un aspecto muy importante a tener en cuenta, y que restaría valor a los resultados de la clasificación, es la posible lluvia.
Existe amenaza de tifón, lo que implica un riesgo serio de una carrera sobre mojado; si esto se diera durante la disputa del Gran Premio las posiciones se verían alteradas de forma imprevisible, dado que la clasificación se ha hecho con slicks, y obligaría a un pit stop imprevisto.
Será interesante observar el planteamiento de Honda, con un resultado bastante discreto al final, pero que conoce Suzuka a fondo, y de McLaren, que cuenta con la posibilidad de cargar el coche al máximo, lo que combinado con el excelente consumo demostrado puede hacer remontar muchas posiciones a Iceman y Nippon Ichi.
En principio la previsión es una victoria sencilla para Michael Schumacher, con un posible doblete Ferrari y tercer puesto para Fernando Alonso; aunque el último escalón del podio estará muy abierto. Si no llueve también resulta muy posible una remontada de Robert Kubica y Kimi Räikkönen hasta los puntos.
Aunque, por supuesto, lo que si está previsto es que llueva, y eso acaba con cualquier augurio.

No pierdas de vista la lluvia, los Bridgestone, las Curvas S, la fiabilidad, a los Honda y la Cuchara.