27 mayo 2007

Análisis - Mónaco 2007

El Sol ha sido, fianlmente, el testigo de la exhibición de Fernando Alonso, que ha realizado una carrera magistral, simplemente perfecta.
Una vez se ha descartado la lluvia, todos los equipos han sido conscientes de que las oportunidades se centrarían en el primer paso por Santa Devota, y que a partir de entonces sólo los inciden
tes alterarían el carrusel de Mónaco. La exigencia para los pilotos en carrera es concentración, con el trabajo duro hecho en la clasificación, basado en la habilidad, que supone más de la mitad del resultado, y son las escuderías las que tienen todo la responsabilidad de marcar la diferencia con las estrategias.
En este sentido se han marcado dos direcciones en dos equipos enfrentados directamente: BMW ha optado por hundir a sus pilotos en la parrila y apostar por una parada, y Renault por confiar en Fisichella y los dos repostajes tradicionales.

La salida ha supuesto un empujón para la táctica arriesgada planteada por Mario Theissen, que ha
decidido poner neumáticos blandos al inicio en el coche de Nick Heidfeld, algo que desaconseja la carga de combustible. El Bueno, aprovechando esta ventaja, se lanzaba por el exterior para pasar a Nico Rosberg, con un adelantamiento brillante en Santa Devota, una ascensión que sólo ha podido igualar Barrichello, en séptima posición.
Por delante Lewis Hamilton descartaba totalmente un adelantamiento arrie
sgado decidiendose por seguir a Fernando Alonso sobre la trazada, lo que también ha hecho desistir a Felipe Massa. Como es costumbre el orden en las calles de Montecarlo, sin mediar pit stops, se ha alterado sólo con accidentes.

El primer eliminado ha sido Vitantonio Liuzzi, que ha echado de menos el grip al aproximarse al Casino.
Los neumáticos traseros del Toro Rosso se han deslizado hasta que el impacto del tren posterior contra las barreras ha detenido el giro: una salida de pista inocua en cualquier otro lugar del Campeonato del Mundo, un coche destrozado en Mónaco.
El monoplaza ha sido retirado inmediatamente, sin afectar al ritmo de la cabeza, ampliándose las distancias entre los íderes.
La única pelea realmente creíble se libraba entre Kimi Räikkönen, deseperadamente rápido, y Jenson Button, consciente de las limitaciones del Honda y de la oportunidad que se le presentaba en este Gran Premio.

Se planteaban dos carreras distintas: por un lado Alonso, Hamilton y Massa, en el podio, mantenían un ritmo inalcanzable y más atrás Nick Heidfeld, cargado de combustible hasta en los bolsillos, era el tope para Rosberg, Barrichello, Webber y un buen grupo de pilotos bastante más rápidos.
Entre ellos Giancarlo Fisichella, tranquilo y estable, a lo
suyo, se mantenía en cuarta posición; todo un triunfo para Renault, aunque aún quedaban los repostajes.

El primero en entrar al pit lane ha sido Mark Webber, aunque para dirigirse directamente al box con problemas en el cambio, mientras que los McLaren empezaban a retarse directamente por ganar la diferencia para adelantar en la parada.
Takuma Sato aprovechaba que el paso de Alonso doblando a Trulli para seguir a El Nano y ponerse por delante de Verdaderamente, demasiado despistado antes y después. El tiempo perdido en la maniobra ha animado a Hamilton, capaz de lanzarse a obedecer a las banderas azules en la Piscina, en un esfuerzo muy arriesgado, que ha obligado a Alonso a ponerse igualmente al límite, provocando el único momento de riesgo en su carrera impecable.
El enfrentamiento BMW - Renault se ha revivido con el repostaje de Físico, que se ha encontrado a la salida con El Bueno. Ambos han rodado en paralelo ocupando toda la calle hasta que finalmente Heidfeld ha aprovechado la diferencia de carga y se ha colocado por delante.
La parada de Alonso y Massa ha espoleado todavía más a Hamilton, que se ha encontrado sin agarre al entrar en La Rascasse, lo que le ha obligado a reducir mucho su velocidad cuando el morro apuntaba directamente contra la barrera; el McLaren se ha librado del desguace por poco.

La esperada parada de Nick Heidfeld se ha producido antes de lo previsto, con mucha diferencia respecto a Kubica y los demás suscritos a un solo repostaje. A su salida pasó por delante de Iceman, que sufría como su compañero, muy sometido a la presión como demostraban algunos errores; mientras Massa se hundía los McLaren parecían estar en otro mundo.
Más de media carrera han aguantado en pista Coulthard, Wurz, Button y Kubica, destinados a sufrir los neumáticos blandos hasta el final.
También hubiera deseado esperar tanto para entrar en el pit lane Davidson, penalizado con un drive through.

La segunda tanda de repostajes la ha iniciado, entre los líderes, Fernando Alonso, ansioso por pasar el último gran escollo en el camino a la victoria. Una vez más Hamilton pretendía recortar las distancias para salir primero, y de nuevo sufría el mismo problema en La Rascasse; el riesgo excesivo que estaba tomando un novato que empezaba por fin a parecer humano ha precipitado al equipo a adelantar su parada.
Las entradas de Massa y Fisichella servían para confirmar dos asuntos clave: la superioridad de McLaren y la pequeña victoria de Briatore sobre Theissen, acertado en su estrategia.
El pequeñísimo numero de incidencias se vió un poco aumentado casi al final, con un impacto de Adrian Sutil, que parecía un déjà-vu del accidente de Liuzzi.

Los problemas de El Nano con los doblados convirtieron a una Flecha de Plata en la sombra de la otra, y Hamilton comenzó a presionar hasta colocarse él mismo al límite, cometiendo errores en el borde de la tolerancia de Mónaco, por los que empezó a afl
ojar.
Nico Rosberg, fuera de los puntos, era el último en entrar, y toda la historia hasta la bandera damero fue la lucha de Räikkönen y Wurz en las últimas plazas de puntos.
Fernando Alonso cruzaba primero en una de sus mejores participaciones en un Gran Premio y se apuntaba una victoria que vale un poco más que las demás, y Lewis Hamilton completaba el doblete. Fisichella se convertía en un pequeño ganador con su cuarto puesto, inalcanzable para su Renault en cualquier otro circuito.

La principal conclusión de Mónaco es el excelente rendimiento de los McLaren, y especialmente de
Fernando Alonso, que ha rozado la perfección: el Campeón del Mundo ha despertado. Y de nuevo el que amenaza con convertirse contra todo pronóstico en el piloto más regular de la temporada, Lewis Hamilton, vuelve a acercarse a su primera victoria. El extraordinario nivel demostrado por las Flechas de Plata y, sobre todo, sus pilotos, empiezan a desequilibrar el Mundial a la espera de una reacción de Ferrari en los circuitos de velocidad.
Räikkönen sigue siendo irregular, por su proverbial mala suerte, y Massa sufre una falta de oficio que derrochan otros pilotos limitados por sus monoplazas; por suerte El Mago del Suspense se encargará de mantenerlos en la lucha.
El toque de atención lo ha dado Giancarlo Fisichella, que ha decantado, por fin, un pulso de Flavio briatore con Mario Theissen a favor de Renault; en Montecarlo han mandado las manos y se ha revelado que la materia prima, sobre todo el tren trasero, es deficiente, como ha demostrado Físico al que se culpaba desde el equipo, junto a Kovalainen, de los malos resultados.
Desde otro punto de vista Honda y Rosberg han sido los que han desperdiciado una gran oportunidad.

Felicidades a Fernando Alonso por la carrera de su vida, por la lección en el aula más especial del Campeonato del Mundo. Los ganadores de Mónaco se convierten en mitos, El Nano ha facilitado el proceso con una exhibición legendaria.

Enhorabuena a todo el equipo McLaren y a Giancarlo Fisichella, que ha desplazado con la habilidad al volante las críticas a otra parte de la escudería.

Nos quedamos atracados en casa, preparados para el viaje a América.

5 comentarios:

Il Venturetto dijo...

Enhorabuena por el blog en general y por el resumen de la carrera en particular. ¡Leyéndolo casi parece que fue una carrera interesante! :D

Un saludo :)

Adolfo dijo...

Muy pero que muy buen análisis de la carrera.
¿Qué opinas de la investigación abierta por la FIA acerca de posibles órdenes de equipo a Hamilton?Mantennos informados de las novedades y ya que estás podías hacer otro análisis de la 3ª entrega de vuestra saga: "Piratas del Caribe: En el fin del mundo" jeje
Un saludo, Adolfo

David dijo...

Mi pasión por la F1 me ciega: sólo así se explica que saque petróleo de un Gran Premio más parecido a la entrada por la A-6 que a la competición.

En cuanto a la reclamación ética de la FIA, explico lo que va a pasar. Suspicacia contra McLaren, regañina en privado y, al final, nada de nada.

Si Ron Dennis empieza sacar precedentes de Ferrari, los comisarios van a tener que esconderse debajo de las piedras.

Anónimo dijo...

Como escribir mas de 10 palabras del gran premio de formula 1 más aburrido desde hace unos cuantos años... Compañero eres un genio. Para ser Mónaco ni un safety car, ni un... nada de nada. Por cierto, se ha comentado poco, ya sabes que tengo debilidad por el bebedor de vodka, kimmi después de la cagada del sabado hizo una salida muy grande... del 16 al 12 en monaco... el resto poca historia y lo de la FIA... a justificar el sueldo de los comisarios porque otra cosa.
Bueno un saludín y sigue amenizndome los lunes compañero.

Credendo Vides dijo...

Joer, yo q ni me lo he leído jejje.
Pero debe ser q:
1.- La carrera debió de ser un rollo (se nota q no la ví no?)
2.- Has escrito algo genial (tmbién se nota q no lo he leído no?) jajaja.
Un saludo.