28 agosto 2006

Análisis - Istanbul Park 2006

Si en Hungaroring se vivió una carrera de las que hacen afición, el Gran Premio de Turquía ha resultado apasionante para el que ya es aficionado.
El protagonista ha sido Felipe Massa, con su inapelable
primera victoria; aunque la salsa la han puesto los dos Campeones del Mundo sobre la pista. La titánica lucha de Fernando Alonso con Michael Schumacher ha centrado la atención de la carrera.

Istanbul Park ha ofrecido enfrentamientos directos, piloto a piloto, robando únicamente a los coches su protagonismo en tres sectores que han resultado críticos, y que han influido mucho en el uno contra uno.
La salida prometía pocas sorpresas, con Ferrari y Renault en las primeras posiciones ... y de nuevo hemos vivido una primera vuelta llena de eventos, tantos que resultaba im
posible atender a todos.
Y ha sido precisamente al inicio de la carrera dón
de se ha revelado uno de los puntos más problemáticos de los pilotos: las curvas enlazadas 1 y 2, un calco de las existentes en Interlagos, un primer giro de izquierda con un tramo de bajada y un viraje brusco a la derecha, acompañadas, para suerte de muchos, de una buena escapatoria.

Se ha iniciado la carrera con Fe
lipe Massa reafirmando su pole y El Nano tratando de alcanzar el segundo puesto, que ha sido defendido por Zapatero con brusquedad y un cierre bastante violento al llegar a la número 1. Por detrás Robert Kubica y Nico Rosberg realizaban un arranque magnífico que los hacía ganar muchas posiciones.
Los problemas han comenzado cuando Físico, al enfilar la primera curva, ha tenido que frenar para no chocar con Fernando Alonso, bloqueado por Michael Schumacher. Esta acción le ha hecho sufrir un trompo con el que se ha encontrado la caravana tras él, provocando la rotura de su alerón delantero, el de El Bueno y el reventón de Iceman al chocar contra Scott Speed.
Por delante se han consolidado las posiciones de Massa, Zapatero y El Nano, libres de los problemas de los demás.
Y aunque Kimi Räikkönen ha entrado, como Fisichella y Heidfeld, al pit lane para cambiar neumáticos y solucionar así su incidencia, ha resultado víctima de la temible 8, dónde ha salido derecho destrozando su Flecha de Plata. Mala suerte, de nuevo, para Iceman.

Los más afortunados peleaban por defender las posiciones conseguidas aprovechando las circunstancias, intentando frenar, como podían, a equipos superiores. El primero en abrir fuego ha sido Robert Kubica, brillante, de nuevo, en su segunda carrera; su BMW ha dado caza a Nico Rosberg, beneficiado por la montonera, y en menos de una vuelta lo ha pasado con limpieza.
Vitantonio Liuzzi ha visto peligrar su puesto cuando el Mclaren y el T
oyota a su espalda han empezado a apretar; primero lo ha superado Nippon Ichi, cargadísimo, en una actuación brillante como acostumbra, y a continuación Verdaderamente, con la misma facilidad.
La cabeza de carrera ha empezado a apretarse debido al ritmo increíble de Botón que ha comenzado a acercarse a El Nano, marcando una separación insalvable hasta el final entre los cuatro primeros clasificados, Massa, Schumacher, Alonso y él con los demás.

Robert Kubica, de nuevo, era el objetivo a seguir, al aproximarse a El Almirate e iniciar con él una nueva lucha que demuestra que es tan hábil como a
gresivo e incansable. Mientras los problemas seguían para Liuzzi, que era sobrepasado por Rubinho mediante un interior sobresaliente en la curva 12, el punto de adelantamiento más usado del circuito. Y por última vez, unos metros más adelante, en la doble de Interlagos, Vitantonio Liuzzi, con un protagonismo indiscutible y poco habitual, cerraba su participación de forma involuntaria, provocando el punto de inflexión de la carrera: un trompo inexcusable dejaba el Toro Rosso cruzado en un lugar demasiado peligroso.
El Safety Car ha salido a
pista y, como resultado, los Ferrari han perdido la ventaja sobre El Nano: ha jugado, quizá, la suerte del campeón.

Los cuatro primeros monoplazas han aprovechado, a pesar de las pocas vueltas disputadas, para hacer su primer pit stop, lo que ha provocado un error en Ferrari que le ha costado cuatro puntos a Zapatero: Felipe Massa ha entrado por delante de Michael Schumacher, que se ha visto obligado a esperar, circunstancia que ha aprovechado El Nano para pasarlo en boxes.
Si uno de los dos Ferrari hubiera aguantado u
na vuelta, liderando la carrera, tras el Safety Car, el resultado hubiera sido seguramente perfecto para los planes de El Mago Del Suspense.
La carrera se reanudó con un orden distinto para los líderes: Felipe Massa, Fernando Alonso, Michael Schumacher y Jenson Button. En ese momento comenzaron los adelantamientos de reorganización, iniciados, de nuevo, por Kubica. Mark Webber fue presionado al límite durante la vuelta de aceleración y Robert Kubica intentó meter un par de veces el coche hasta llegar a la doce, en la que se lanzó por el interior dejando atrás a El Almirante.
Se establecía a la vez una lucha a tres entre Verdaderamente, Rubinho y El Superhéroe.
Mientras, Giancarlo Fisichella, a pesar de su
mediocre actuación, hacía valer el poder de su Renault sobre Robert Kubica, peleando con él en la curva 12, en la que el BMW supo cerrar bien los huecos, para aproximarse, aprovechar el rebufo y lanzar su monoplaza en la recta de meta: una acción espectacular que da idea de lo que es capaz de hacer este piloto venido a menos.

La batalla de Jarno Trulli y Rubens Barrichello era terrible y cuando, por fin,
Rubinho logró pasar a Verdaderamente, éste le devolvió la maniobra unos giros después. Nippon Ichi, casi vacío, adelantaba a Christian Klien antes de las curvas de entrada a meta, ganando muchos metros rápidamente.
En ese momento Nico Rosberg, que estaba realizando una gran carrera, sufría una pérdida de presión de agua que lo mandaba a su box. Así, mientras Yamamoto sucumbía en la 2, y Rubinho realizaba su primera parada tras una serie muy larga, Rosberg casi choca en la entrada del pit lane por ceder el paso a Scott Speed.
Más tarde aún, después de que Zapatero se atragantara con la curva 8 mientras Botón lo perseguía con un ritmo muy regular, a mitad de carrera, entraba Pedro Martínez de la Rosa, confirmando con su pit stop la estrategia de McLaren de una sola parada.
Nippon Ichi abandonó el pit lane situándose delante de El Almirante y Rubinho, uniéndose a su guerra.

Más de diez vueltas pelearon De la Rosa, Webber y Barrichello, manteniéndo todos los ojos en ellos a pesar de la pasada de El Hermanísimo a Klien.
Rubinho recibió el consejo de aumentar la e
xigencia a su motor para lanzarse a por De la Rosa que, mucho más pesado, era un tapón para los tres. Inmediatamente el Honda comenzó a volar y sobrepasó, por fin, al Williams con una facilidad sorprendente, tanta que Nippon Ichi supo que debía aplicarse a fondo al encontrarse en una situación menos favorable que Mark Webber, víctima de la potencia del motor Honda.

Llegó el segundo pit stop de los líderes, sin sorpresas, sentenciando las primeras posiciones excepto la de Zapatero, que aguantó unas cuantas vueltas más en pista. Cuando llegó su parada salió pegado a El Nano, lanzándo el guante del im
presionante duelo que quedaba por ver.
Mark Webber peleaba con Robert Kubica tras salir de boxes, tan ofuscado que siguió la estela del BMW al salirse en la curva 8, acompañando a Kubica en su paseo por la hierba. Fue recortando la distancia hasta conseguir pasarlo, después de abandonar la lucha que continuaba en pista, entre Nippon Ichi y Rubinho.
Rubens Barrichello lo intentó por varios lugares, pero Pedro Martínez de la Rosa supo tapar muy bien los huecos: era un duelo de pilotos expertos, apoyados por equipos muy potentes. Cuando Rubinho fue incapaz de pasar en su mejor intento, un exterior en las curvas de entrada a la recta de tribuna, decidió realizar su pit stop y no seguir perdiendo tiem
po detrás de la Flecha de Plata que lo obstaculizaba.

A
quince vueltas del final había comenzado la batalla Alonso - Schumacher, aunque fue en las diez últimas cuando no existía diferencia y la carrera se convirtió en los ataques de Zapatero y la defensa de El Nano.
Increíble, imposible de narrar: cada giro era una lucha brutal, en busca del fallo del rival. En una ocasión Zapatero llegó a meter su monoplaza por el interior en la 7, un aguja, siendo detenido con contundencia por El Nano; a continuación era Fernando Alonso el que ganaba ventaja al equivocarse Michael Schumacher al tomar la curva 8.
Era una sucesión de maniobras excelentes, que quitaron importancia a neúmaticos, motores y aerodinámica; eran las manos de los conductores, y la presión a la que estaban sometidos, los factores que iban a edterminar el orden de llegada.
El Nano supo aprovechar su ventaja hasta el final y, a pesar de los últimos intentos, los más peligrosos, de Zapatero en las dos última vueltas, pasó por delante la línea de meta, con una diferencia mínima entre ambos.
El primero que vió la bandera damero, con una carrera perfecta de principio a fin, fue Felipe Massa, que en ningún momento vió peligr
ar la victoria. En el duelo particular de Nippon Ichi y Físico resultó vencedor Pedro Martínez de la Rosa, logrando el quinto puesto. El último punto lo ganó Rubens Barrichello para Honda, en una carrera dónde fue una figura importante desde el inicio.

Como resumen se podría decir que Fernando Alonso ha conseguido una victoria moral sobre los Rayos Rojos, que han demostrado su superioridad, mediante un Felipe Massa inalcanzable.
El segundo piloto de Ferrari ha cerrado muchas bocas definitivamente con una actuación sobresaliente.
Los Toyota han caído, por culpa de sus calificaciones espantosas (Ralf Schumacher ha ganado ocho puestos), para permitir alzarse a Honda, con una carrera seria de Jenson Button, que ha logrado la cuarta plaza con una actitud hasta ahora desconocida y que le está brindando fantásticos resultados.
Habría que destacar, por último, la arriesgada estrategia de McLaren, que ha permitido a Pedro Martínez de la Rosa remontar seis posiciones, jugándosela a una sola parada. Michelín ha respondido, con unas ruedas de tren de aterrizaje que han soportado la enorme carga.

Felicidades a Felipe Massa, por un triunfo inapelable y una carrera ideal; y por confiar en la labor de equipo. Enhorabuena también a Ferrari que ha marcado la diferencia; así como Fernando Alonso, que ha ganado dos puntos para aguantar lo que se le viene encima en Monza y Suzuka, y ha confirmado que la suerte lo acompaña.
Gracias a los líderes del Mundial por ofrecernos un espectáculo apasionante.

Zarpamos del puerto de Estambul, nos vemos en Monza.